
Un Mochito es un peluche pensado para acompañar a chicos y chicas en su día a día.
Es suave, abrazable y está hecho para durar, pero sobre todo tiene algo que lo hace especial: no es perfecto.
Los Mochitos son raros, desparejos y un poquito feos… y ahí está su encanto. Como los pugs, no siguen una idea clásica de “lindo”, pero se ganan el cariño muy rápido.
Cada Mochito tiene una carita distinta, una forma única y una personalidad propia. No hay dos iguales, y eso invita a que cada chico lo sienta como su Mochito.



Están pensados para acompañar en el juego y el descanso, estimular la imaginación y enseñar que ser distinto también es algo bueno.
Los Mochitos no buscan ser perfectos, buscan ser compañeros, dar abrigo y generar vínculo.
Porque a veces, lo más tierno no es lo más prolijo, sino lo que se quiere tal como es.